lunes, 9 de mayo de 2016

Una vuelta más

A veces es desgastante, otras no
Las preguntas se repiten
Los problemas tambien
Es como si quisieramos tropezar mil veces con la misma piedra

Por miedo al error, al ridículo, o al hecho de asumir que no tenemos todo bajo control
Repetimos preguntas
Planteamos soluciones distintas
a lo ya probado

En fin
No se si soy así
Pero cuando me plantean cosas repetidamente
Realmente me fastidia

REWIND DE MI VIDA


Tengo en mis manos mi cuaderno personal de mis catorce años. si fuera mujer seria un diario intimo, si a los catorce los tuviera hoy seria un blog. pero esto que sentí a los catorce se vuelve amarillo a traves de los años y con el riesgo que en una limpieza general de la casa termine el el tacho.

quiero rescatar algo.

primer escrito oficial fecha 21/03/96:

escribo la noticia que lei en un diario acerca de un cometa que pasa próximo a la tierra y pego un recorte. inclusive hago un infografico y luego hago ampliacion del tema con informacion complementaria. como recuerdo se merece que este presente esto aqui. a veces pienso que quede en un buen proyecto de periodista nada mas. JA JA me dicen el humilde.

domingo, 8 de mayo de 2016

Faceta( o una de las cosas que me caracteriza)

Ya es una cuestión registrada en mi
No me gusta el consumo y la obsolescencia programada
quiero reparar todo
o guardar para ver si se puede seguir usando
en este animo de arreglar son más las veces
que termino de romper
Así y todo sigo consiguiendo víctimas
de este síntoma de ahorrativo mezclado con ecologista

sábado, 7 de mayo de 2016

Un paso nomas

En este camino que decidí transitar ya me crucé con un tropiezo.
Malos hábitos que debo corregir...


Post del día, parte II

El dìa se presentaba sin mucho para comentar pero solo tuve que esperar que el acontecer mismo de la vida me diera algo para contar.
El momento fue mientras llegaba a la casa de mi mamá.
Los árboles hacen un arco sobre la calle
el otoño pinta de mil tonalidades calidas
a las hojas que van cayendo y dejan un colchón en el piso

el ritual de juntar fuerzas para el invierno....

viernes, 6 de mayo de 2016

Miedo

Cuando era niño
 el miedo tenía forma de monstruo
 que vivía en la oscuridad
y se escondía en el ropero.

De adolescente
se convirtió en la mirada de los demás
 que te desnudaba
a plena luz del sol.

Hoy mis miedos han evolucionado.
Conoce mis fortalezas
y mis puntos flacos
Esperan que me distraiga
y atacan

Los dos sabemos que puedo
convertirme en mi peor enemigo

viernes, 25 de marzo de 2016

Sin rueditas!!

Podré olvidar alguna vez ese día? Volver a vivir esa sensación de libertad de abrir las alas, largarse de la rama batirlas fuertemente hasta sentir que me suspendo en el aire. Las rueditas son un suplemento que al poco tiempo me molestaba. Veia que mi hermana daba la vuelta manzana completa y yo recién iba por la mitad. Entre otras cosas, no podía subir y bajar los cordones. Quise ser como los grandes y me empeciné en practicar cayéndome para un costado y otro. Hasta que encontré el equilibrio. Por suerte estaba en un parque y habia mucho espacio.
Solo recordarlo me trae felicidad y son esos momentos que quisiera atesorar en mi memoria.

Lo único que no me gustaba de mi primer bici era el nombre: "Liliana". Quien fue el boludo que se le ocurrió ponerle ese nombre de maestra a la bicicross de un pibe de 6 años. En fin, me acostumbré y esa bici me duró casi hasta los 10 años, cuando no resistió más saltos de cordones y demas y se partió al medio.

sábado, 12 de marzo de 2016

LA INFANCIA DE MI MAMA

A CONTINUACION VA EL PRIMER CAPITULO DE LA VIDA DE MI MAMA ESCRITO POR ELLA.



Capitulo l



Nací un 12 de enero de 1955, a las 9.45 A.M., en el hospital Churruca de Capital Federal. Desde ese día mí vida tendría muchos altibajos, mis padres ya eran una pareja despareja, somos dos hermanas, Ana María, mayor por un año y 10 meses.
Mis primeros años los viví en Gerli, una localidad al sur del Gran Buenos Aires. Los primeros recuerdo que tengo son a los dos años, un corte que tuve en el pie por pisar unos ladrillos de cerámica que se encontraban en el patio de casa, una casa muy sencilla, se puede decir precaria. Pero a nuestra manera éramos felices, hasta que llego el día del cambio de casa y de barrio.
Los primos con los que jugábamos todos los días, y con los que crecimos, ya los veríamos con menos frecuencia. Fuimos a vivir por la zona de Avellaneda por unos meses. Lugar muy estilo conventillo, con varias habitaciones, un pasillo largo, muy largo para mis 3 años, y en el fondo el baño, claro esta que era compartido y siempre había una discusión por el mismo. Primero lo usaban los que tenían que ir atrabajar, después las madres que llevaban los chicos a la escuela, los más pequeños y por que no algún adulto tenía una bien llamada escupidera en el dormitorio, cocina y comedor y como si esto fuera poco el que podía instalaba una bomba de agua dentro de la habitación era un rey, lo que le evitaba tener que hacer cola para llenar la palangana del liquido elemento, directamente toda la higiene personal se realizaba en la pileta de cemento que se encontraba en lo que hoy se llama monohambiente , lo que tenia de bueno , era el agua tan fresca y clara, pero tanto en verano como en invierno la usábamos para el baño, lavar ropa, hacer de comer y limpiar, todo lo que se pueda llegar a imaginar.
Mamá era modista, y de las buenas, todavía hoy conservo el diploma de la Academia Mendía con promedio diez en todas las especialidades. Recuerdo que con vestidos de ella o del que fuere nos hacia ropa, creaba modelos y allá salíamos todas almidonadas y como decía mamá: “esta más duro que pija de novio”, su frase celebre para todo.
Recuerdo que tenía una maquina de coser Singer a pedal, y con eso se ganaba unos pesos para seguir viviendo, cuando nos fuimos a vivir a la localidad de Berazategui, a la calle 56 y ruta 14, mamá comenzó a coser para una señora que tenia una tienda , hacia batones y alguna otra prenda, arreglos para los vecinos. Tenia yo unos 4 o 5 años y en un momento de descuido me senté en la maquina y le cosí un bolsillo a uno de los batones, otro día me clave una aguja en un dedo, nunca más me dejo tocar la ropa, como decían los libros de lectura de esa época, ya muy entra la noche ella seguía sentada dándole al pedal para ganar unos pocos pesos que no alcanzaban para comer un día. Pero con la esperanza de juntar algunas monedas para poder pagar la casa que había comprado con la plata que recibió de la herencia de su padre; era sencilla, prefabricada que tenia 2 dormitorios uno muy chico y el principal, un comedor y un estar en la entrada, era ha dos aguas, el ingreso era por el frente o el fondo donde se ubicaba una gran galería que mamá lleno de masetas con plantas de flores y enredadera, más al fondo se encontraba el baño que era de material y la cocina de madera, después venia un fondo que me parecía interminable, donde había una planta de higuera algunos frutales y un gallinero que nos salvo con los huevos y las gallinas que terminaban degolladas en los días de escasez. Creo que los años vividos allí fueron los mejores, nuestros vecinos eran Italianos que llegaron a la Argentina después de la guerra por el hambre que había en toda Europa, nuestros amigos eran los chicos del lado Liliana y Jorge, hay mi Dios cuantos recuerdos, cuantas cosas compartidas y que inocencia, que la vida nos quito.
Siempre desde que llegamos al barrio estábamos juntos, compartíamos el fondo por el cual habíamos hecho un agujero en el alambre tejido para poder pasar de una casa a la otra sin que los otros chicos nos vieran, en el fondo de la casa de ellos construimos una casita que era de material; al frente de nuestras casas había una fabrica de baldosas y en un terreno baldío tiraban todo lo que se rompía y nosotros nos cruzábamos de noche para sacar en una bolsa pedazos de ladrillos y mosaicos, era toda una aventura cruzar la calle de noche, arrastrándonos y con miedo que nos vieran, pero era la misión para poder hacer la casita de nuestros juegos, donde teníamos de todo. Y otros amigos como los chicos del almacén, Mariíta y Manuel, que se la pasaban todo el día comiendo con una gran diferencia con nosotros. Ellos creo que eran los únicos hijos de españoles en todo el barrio, se pueden imaginar en la década del 60 lo que eran esas calles, de tierra; sin luz en la cuadra, solamente en las esquinas y creo que era una lamparita de 25 w., pero con solo pensar en esa aventura era una satisfacción, aunque teníamos el permiso de los dueños para sacarlos de día y así fuimos creciendo juntos. Su mamá doña Mafalda era una gringa bien gordita, la abuela que no sabíamos cuantos años tenía era la que amasaba los fideos a granel, los dejaba secar al sol y los guardaba para comer después y no hablemos de los tucos, creo que desde esa época no comí otro igual. La casa de ellos era de material, entrábamos por un pasillo al costado de la misma que no tenía luz, pero no importaba la cosa era ver televisión, que muy pocas casas tenían, en esos años pasaban una serie de Narciso Ibáñez Menta que se llamaba “El muñeco maldito”, la daban una ves por semana y era de miedo. Ya muy entrada la noche cuando volvíamos a casa con mamá íbamos muertas de miedo pero vivíamos al lado. Y por ser el único televisor todos los vecinos estaban allí, Mariíta y Manuel también, todas las noches que daban el programa, era tan fuerte como se diría hoy que siempre salíamos con miedo; una de esas noches de invierno y siendo aproximadamente las 23 hs., ya regresando para su casa y comentando él mismo, con Jorge, Liliana, mi hermana y yo nos cruzamos por el fondo y salimos a la calle escondiéndonos dos de cada lado de la verja y cuando aparecieron muy distraídos con la conversación y mucho miedo los cuatro nos paramos juntos y gritando, tal fue el susto que se fueron a los gritos para su casa que estaba en la esquina, a unos 30 metros. Creo que desde ese día no vinieron más a ver el programa.
Otra de las cosas que le hicimos para conseguir una figurita con brillantina como eran por ese entonces, fue disfrazar a Jorge de mujer diciendo que era una prima del campo, pero cada vez que se acercaba para verlo bien corría como un loco y saltaba el cerco como los mejores atletas, eso transcurrió durante una semana hasta que empezaron ha sospechar de nosotros porque nunca lo veían de día, hasta que ya cansados fueron directamente y le preguntaron a doña Mafalda, y por supuesto que ella nos siguió la corriente y dijo que sí nada más que era una nena muy tímida y solamente jugaba con los primos; y para hacer más enfática en su relato les contó que no sabia hablar el castellano solamente el italiano, que sus padres la habían venido a buscar y ya estaba en su casa .Ante esta versión no tuvieron más que darnos la figurita a nosotros, cosa que después era la pelea para ver quien se quedaba con ella. Campeonato de por medio a cara y seca se fueron eliminando los jugadores hasta que la misma quedo en nuestras manos y como si esto fuera poco se puso otra más porque participaron los perdedores para recuperarla, era una de las más difíciles de conseguir, para ellos, para nosotros todas eran difíciles ya que muy debes encunado comprábamos un paquete, una de las figuritas era caperucita roja con el canasto en el bosque y la otra papá Noel en un trineo lleno de regalos y tirado por los renos. Por muchos años tuve las figuritas guardadas en alguno de mis libros y creo que todavía conservo la de caperucita roja, alguna que otra vez cuando los vuelvo a leer la encuentro ya vieja y pasada de moda pero con mí infancia a cuesta, aya en Berazategui.
Por ese entonces vino a vivir al barrio un matrimonio joven que no tenían hijos, en una casa muy linda que alquilaban porque los dos trabajaban y estudiaban, él era un hincha cien por cien de boca, recuerdo que tenia la casa llena de fotos de los jugadores, del club, camisetas y una infinidad más. Así fue como mi equipo favorito es boca, todo éramos del mismo equipo y los días domingo escuchábamos el partido en la casa de ellos, lo mejor era las tortas que nos daban y la gaseosa o jugo pero la cosa era que le hiciéramos la barra a boca para que los vecinos de river se enojaran, pero al poco tiempo se fueron del barrio y se nos termino la fiesta de los domingos. La imaginación era el entretenimiento de aquellos años y la fecha de cualquier patrono como la fogata de San Juan y San Pedro, los muchachos y chicas de la cuadra juntaban leña y hacían un muñeco para quemar y no faltaban las batatas que se tiraban a las brasas después; cosa que comíamos chicos y grandes con mucho placer, lo hacían en el terreno baldío que estaba al lado de casa y eso que era invierno nos quedábamos hasta muy tarde cantando al lado de las brasas. En esas reuniones se formaron varias parejas,” por que la casa era chica pero el corazón grande”, decía mamá; y fue así como mi prima Negra que se quedo un tiempo viviendo con nosotros se puso de novia con el que actualmente es su marido Antonio, un gringo de buena ley, un tipo muy especial, era el primo del dueño de un local donde se hacían bailes , recuerdo que fuimos todos cuando se presento el Club del Clan con Palito, Violeta ,y todos que no recuerdo el nombre, también venían Cáfaro, Rita Pavonee, que ya era muy conocida en Europa. Y muchas figuras que después tuvieron fama mundial
Pero como eran paisanos ninguno se negaba a venir, porque la paga era poca, pero los discos se vendían como pan caliente y bueno los medios de comunicación no son como los de ahora, que en minuto se conoce lo que pasa del otro lado del mundo. Florinda se puso de novia con un primo que fue ha estudiar a la escuela de policía de la provincia de Buenos Aires y los fin de semana se quedaba en casa. Daniel era cordobés y como decíamos en esa época “cordobés culo al revés”;
Allí comencé la escuela primaria, en un establecimiento sobre la ruta 14, tenía un perímetro de alambre, las aulas eran de madera con techo de chapa, eran unos veranos para estar sin nada bajo el techote zinc, cursaba 1 inferior como se llamaba en esa época, pero como la mayoría de las palabras las escribía y decía en italiano, la señorita me hizo repetir de grado, decía ella “es una nena muy buena pero no habla bien el idioma”. Entonces mamá me cambio a la escuela Nacional 4 de la rotonda de Florencio Varela, que esta sobre la ruta 2, teníamos que ir con Ana María en colectivo, que terminaba el recorrido casi en la puerta de la escuela, era blanco y bueno chico como los de entonces, éramos muchos los chicos que viajábamos, porque era una de las mejores escuela de la zona. Bueno ya arranque y no me quede más de grado, no era la mejor pero tampoco esta mal, en uno de esos famosos viajes discutía con una chica más grande a la cual amenace con hacerla chinchulín, pero la muy turra como no me podía pegar a mí por que era muy menudita, le dio la paliza a mi hermana arriba del colectivo, la otra furiosa me quería matar y hasta el día de hoy no me lo perdona.
Que niñito Dios y los Reyes fueran por casa era un milagro, pero como eran tan buenos algo dejaban en la casa de mi tía Ana, pero mamá en cuanta ocasión podía a los reyes hacia llegar, lo que siempre recuerdo es una muñequita chiquita, de no más grande de 10 cm. de altura, el pelo era largo hasta los pies, castaño y con un rulito que le caía sobre la frente, tenia ropa, una mamadera y cuando le daba agua orinaba, los ojos eran celeste, me podía pasar todo el día jugando con ella. Estuvo acompañándome por más de 30 años, Primero unas sobrinas, bueno podemos decir las grandotas y boludas de las hijas de mis primos que casi tienen mi edad, la empezaron a romper y el resto lo hizo el tiempo. Comenzó por secarse la goma y quebrase de a poco hasta que llego el momento que la tuve que tirar, creo que fue uno de los pocos recuerdos materiales que quedaron de mi infancia y con gran dolor fue a la basura como muchas otras cosa a lo largo de mi vida, bueno podemos decir no tan larga porque ayer cumplí 52 años que en esta época que estamos son bien pocos.
Otro de los regalos fueron dos muñecas, una morocha con el pelo corto y rulado de tez blanca con un vestido muy bonito, que era de Ana María; la otra era igual pero rubia como yo, también las pobres soportaron tantas mudanzas como nosotras, llegaron hasta Córdoba, y la última ves que las vi fue cuando fuimos a vivir a Bv. Del Carmen en Alberdi, y ya con una nueva mudanza desaparecieron para siempre eso y muchas cosas más.
Cuando todavía estábamos en Berazategui y no teníamos para comer las ponía en un bolso y la salía a vender, tal era el griterío de Ana que mamá me retaba y me volvía con las muñecas. Por ese entonces me queme el pie derecho por ponerlo en una lata de sardina que estaba prendida en la cocina que era donde mamá hacia la comida por que no tenía plata para comprar el kerosén , ella lo apagaba con solo pisarlo pero yo ni loca lo podía hacer si actualmente calzo 35, en esos años no llegaba ni al 22, y bueno tuve una ampolla de aquellas y todavía me quedo la marca.
A la vuelta de casa, en un terreno tan grande coma el nuestro había varias casa precarias construidas a lo largo del mismo, la primera era prefabricada y las otros de chapa de cartón prensado ; donde Vivian unos chicos de piel negra, eso no molestaba pero siempre nos peleábamos, en una de esas batallas me tiraron un pedazo de mosaico que me lastimo la pierna por debajo de la rodilla. Todo comenzó cuando fabricamos un carrito de un cajón de frutas y le pusimos unas ruedas, soga y lo llenamos de piedras i ladrillos y fuimos al ataque de nuestros enemigos, que mal termino todo, porque no solo le rompíamos el techo de las casas, sino que las madres de estos chicos fueron y hablaron con nuestros padres y flor de paliza nos dieron. Después nunca más lo hicimos, nuestra última maldad hacia ellos fue poner un cuete en la primera casa donde uno de los chicos estaba solo porque su madre trabajaba todo el día, el era muy estudioso y mientras leía nosotros hicimos explotar el cuete y este pobre niño salio gritando desesperado que se le quemaba la casilla y lloraba sin parar; nos quedo un remordimiento tal que nunca más volvimos a tener guerra con ninguno de ellos y nuestros juegos se limitaron a nuestra cuadra.
Nuestra situación fue de mal en peor, hasta que llego el día que nos remataron la casa y nos mudamos a un barrio cercano que se llamaba Los Manzanos, vivíamos en una pieza con cocina y baño. Tenía un patio chico, donde hicimos una quinta, había una fuente de agua donde crecía el berro con lo que mamá hacía ensaladas. Era una casa esquina y en la misma cuadra estaba el colegio, comenzamos el año, yo estaba en

martes, 12 de enero de 2016

I WAKE AT SIX O´CLOCK

Me estoy acordando de las tareas que me hacian hacer en la escuela, en los idiomas, me disperto a le sette , have breakfast and then go to school. dodici mangio il antipasto e parlo con gli amici e dopo i listen music.

todos los años me hacian hacer los mismo, son unas de las pocas cosas que recuerdo. me imagino hablando con un yanqui o un tano y preguntandole el nombre, los años y contandole ahi nomas que hacia todos los días cuando tenia 15.

ahora tengo ganas de contar que hago de mis dias a los 25.

Me levanto a las seis, seis y media. los lunes a las seis, desayuno, prendo el tele (canal 12 AGROVERDAD) a las 6:45 para ver la temperatura y saber cuanto me abrigo, me voy a lavar los dientes y salgo a tomar en colectivo o en verano me voy en la bicicleta ( ahora hace mucho frio). a medida que va pasando la semana me voy cansando , me levanto mas tarde y me voy sin desayunar.

si voy en bici tengo puntos establecidos vaya a saber uno porqué de control donde me fijo la hora. apenas salgo de mi casa veo a la gente esperando el colectivo y unas cuadras mas alla veo a una chica que va la escuela y la acompaña la madre. ahi tengo un punto de control: segun en que cuadra esten sé si salí a horario o tarde.

paso el carrefour, cruzo el camino san carlos, sigo por medio de barrio jardin ( a veces me cruzo al del auto de seguridad)

más adelante paso por el precinto policial y miro si hay algun auto nuevo chocado. sigo me cruzo con el diariero que esta a la altura de las vias y llego al parque, las escuelas que se empiezan a habitar , a la altura del lago hay un cafetero en renoleta que es el preferido de tacheros, remiseros y camioneros de la coca y de la pepsi, capaz que quede alguna prostituta anacronica(siempre me pregunto ¿quien la va a levantar cuando se van todos a trabajar?)

y miro el reloj: 7:20 bien ----- 7:30 hay que apurarse

encaro la plaza españa y trato de agarrar a toda velocidad la onda verde por la bajada de chacabuco hasta bv. san juan; sigo hasta la cañada y de ahi a duarte quiros. alli es el punto de control clave. justo encima de ese hilito de agua que supo ser una pesadilla para la ciudad(hoy totalmente encausado) tiro las agujas: 7:30 bien -------- 7:40 a pedalear con ganas

cruzo el arroyo y ahi nomas paso por el palacio de justicia, veo los justicieros entrar a trabajar; más allá veo a los zorros grises (inspectores municipales) que dejan sus autos mal estacionados(me encantaria llenarlos de multas) y empieza la larga cuesta final.

comienza la subida no muy pronunciada pero larga, me cruzo con una mujer que va hacia el centro, un chico panzon con ropa de deportiva y un chico que va a trabajar de mecanico en una concecionaria.

esquivo los charcos, autos y colectivos; termina la subida y se viene un bajadon que despues es un subidon. me quedaron cinco cuadras y llegué a trabajar.


Como es si voy en colectivo.

bajo a la parada y siempre hay dos o tres chicos que van a la escuela y algun adulto que va a trabajar y la esquina se empieza a poblar. pasa la tia mary(tia de sol) a buscar los sobrinos.

en la parada me siento identificado con un señor grandote de pelo cortado con la uno y canoso. mientras espero ya estoy escuchando a petinatto en la radio que me hace mas pasable los viajes.

subo al colectivo y casi siempre voy parado sintiendo en mi mano el frio del caño de donde me

agarro. si me siento trato de dormirme . me bajo en la plaza san martin y voy a la parada de E1.

aca la cosa es mas complicada, generalmente este bondi viene hasta las manos y nos es raro que termine colgado de la puerta o apretujado en esa marea humana tan diversa.

porque ahi va gente mas diversa : hay muchos obreros, estudiantes de educacion fisica, telefonistas y empleadas domesticas. de los obreros ya las empleadas domesticas, la mayoria son peruanos o bolivianos, una foto de esta sociedad.

llego al trabajo.

entro en el oscuro pero ya conozco el camino hasta el interruptor de luz.

levanto la persiana y me voy a marcar: son las 7:52. saludo a los madrugadores del taller como yo y empiezo a trabajar.

de a poco van llegando mis compañeros de trabajo y generalmente les cuento una anecdota de ayer.

el trabajo es siempre lo mismo: todo quilombo y todo para ayer. mientras "EL NEGRO" ( se merece la mayuscula) prepara la lista para comprar los criollos y el café y me da algun mate.

se pasa la mañana entre apurados y llamadas telefonicas repartidas y me llegan los 45 minutos para comer. voy a la casa de mi viejo y como mientras miro el noticiero. Anyi hace de comer en tiempo record. como una mandarina y trato de que me quede tiempo para fumar un pucho al abrigo del sol. vuelvo a trabajar y retomo el ritmo hasta las 6 de la tarde. ahi me acuerdo que no hable con sol en todo el dia. a veces la llamo pero no me atiende siempre.

pego la vuelta y si vuelvo en colectivo me echo una siestita cabeceando la ventanilla. llego a las 7:20 a mi casa y recibo la energia que me hacia falta. Lourdes y Victoria me dan unos abrazos que me recuperan de otro día perdido y un discreto piquito a sol. tomo unos mates pero ya estoy agotado y solo espero que sean las doce para irme a dormir. las chicas quieren jugar conmigo pero muchas veces estoy consumido. sol quiere que la ayude con los estudios pero ya mi mente se ha dormido. comemos y me tomo una ducha larga. me voy a dormir y las chicas todavia estan despiertas. pongo el despertador para las 6 y me tapo.

hasta mañana que me despierto.

Zaffaronista

Cada vez que el gobierno actual comete alguna barbaridad dentro de mí hago un análisis y trato de transmitírselo  al otro. Por alguna defici...