sábado, 25 de febrero de 2017

Fernando y su abuela

El silbido del agua hirviendo en la pava despertó a Fernando. Desde su cama pudo ver la figura encorvada de su abuela preparando el mate mientras apretaba fuerte en sus labios un cigarrillo que dibujaba arabescos de humo en su rostro.
Desde que su abuela Ana se quedó sin trabajo, esa es la imagen que Fernando tiene de ella. Nota que ella espera que la vida se disipe como el humo, que se consuma. Casi 40 años de trabajo como empleada doméstica fiel a sus patrones da como resultado una ancianidad de achaques y hambre. Igual tiene razones para vivir: desea que sus nietos tomen otro camino, que estudien o que por lo menos consigan un trabajo con obra social o jubilación.
De poca gana se levanta Fernando, se viste bostezando y sale al baño que está del otro lado del patio. Vuelve al comedor-pieza y ya tiene servido el matecocido con un bollo de pan.
-¿como te fue en la escuela ayer?- pregunta para amenizar el desayuno Ana.
Fernando baja la cabeza para esquivar la mirada directa pero asi se descubre más.
-Si, me fue bien - responde sin convicción.
- Ayer no fuiste a la escuela -Ana afirma arriesgando su intuición femenina.
-¿Como sabes?
- No sabia pero tu actitud me lo dijo.
- Pasa que...- y queda tartamudeando Fernando.
- Pasa que nada, hijo. Tenés que estudiar para no tener que reventarte en una obra como tu padre o juntar el carton que otros tiran como tu tio- argumenta la abuela.
-Llego tarde nona. Me voy. A la tarde seguimos hablando.
Raudamente se va Fernando sin creer una sola palabra de su abuela. Su vecino Pablo anda en una moto bastante linda y nunca terminó la escuela. En estos días va a averiguar como hace, posiblemente arregle con el transa del barrio. Aparte una vieja no sabe como son las cosas ahora piensa y llega a la escuela sin ganas.

6 comentarios:

Franco: Bardo Verde dijo...

genial esta historia q se convierte en el fervor de las ollas populares!!! que siga!!

Carolina dijo...

Sentí el sentimiento que te causa el apoyo de tu familia, cuando te vas por otros rumbos y esa persona que por cosas del destino no pudo ser otra cosa que un obrero, te guía y busca en ti un mejor camino..me salió a reflexión, muy bonito!
Habrán mas partes en la historia?
Un enorme saludo =)

Carolina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
vïrgïnïa dijo...

es exacta,
consisa,
real,
y sumamente humana la lectura,,

pensar q hay tantos caminantes con historias por contar,,
y tantas abuelas preocupadas por ese andar,,

seguí
seguí
q acá tenes el aguante de mis ojos!

besos

angelica dijo...

bravo,bravo, bravo
que bueno seria saber en que termina la historia de fernando y su abuela.
es triste llegar ala vejes sin a ver hecho nada ,pero mas entristece hacer futuros elaborados por tus manos cansadas; si saber,si son bien recibidos...
saludos

Aguabella dijo...

Me ha gustado mucho tu historia, espero que Fernando escuche a su abuela que se preocupa y le dá buenos consejos.
un saludo

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