Ir al contenido principal

dia del estudiante

este año vivi un dia de la primavera distinto a lo imaginado. por iniciativa de mi papa fuimos a visitar a mi unica abuela viva: lucia.
vive en un geriatrico de huerta grande. nunca la habia visitado ni s me habia pasado por la cabeza. el viaje fue oportunidad para tener charlas con mi viejo que generalmente no tenemos.
llegamos a un linda residencia con todo limpio donde viven los abuelos. mi abuela se puso muy contenta con nuestra presencia y estaba bien como siempre. en el lugar habia como 50 abuelos unos bien otros enfermos.algunos con visitas, los mas sin. de a poco me fui enterando la historia de cada uno, casi todas identicas, fueron depositados por sus parientes alli y aparentemente luego se olvidaron de donde estaban. pero por lo visto yo no soy la excepcion a la regla.
ese dia les entregaban unos diplomas de una alfabetizacion de hace unos 6 meses y hubo tres momentos que me quedaron grabados.
primero fue el himno: abuelo que podia pararse o no, cantaron con el corazon el himno, luego vi a los pumas y la emocion que le dieron fue muy parecida.
segundo la entrega de los diplomas donde volvieron a ver es gente que los visitaba mas que sus hijos y tercero el momento que dijeron que habia 4 abuelos qu no recibian el diploma porque habian fallecido.
esa fue la puntada final como recordandonos que la muerte esta al alcance de todos en pocos meses.
se nos hizo tarde con mi viejo y nos despedimos de mi abuela, yo sabiendo que mi vuelta es improbable a la vez que pensaba que era un guacho y a la vez que dentro todo ella estaba bien atendida ahi dentro de todo pero sola.
asi paso mi dia del estudiante mas

Comentarios

Entradas populares de este blog

El señor Bernal

En una camioneta F-100 viene el comisionista que llamé.
Se llama Lucas justo como yo y tiene 79 años.
Si, 79 años y trabaja como si tuviera 20.
Desde hace un tiempo, a las personas mayores que me aventajan unos 30 años de experiencia en la vida se me da por preguntarle que les parece importante o valioso en la vida.
La mayoría resalta la familia y la salud como lo más importante.
Por supuesto que no es un descubrimiento, pero pasa que a mi edad las urgencias económicas y otras cuestiones nos empiezan a acaparar.
Todavía creo en la sabiduría del anciano.
Me siento una rareza en este mundo que glorifica lo juvenil y que nos invita a vivir en una adolescencia perpetua.

3 pares de medias 50 pé

Nuevamente Fernando se queda sin changas.
Revoleando un balde de mezcla en una loza, le tiró el hombro y no aguantó el dolor.
Quiso seguir trabajando pero con el brazo derecho sin fuerza no puede.
Sandro que siempre lo llamaba lo bancó todo lo que pudo, pero el dueño de la casa en obras al ver un tipo trabajando a media maquina no lo perdonó.
Un viernes después del faldeado Sandro vino a darle la noticia que presagiaba: a partir del lunes tenía que ganarse el plato de comida por otro lado.
Ese fin de semana tuvo un humor de perros y no le quiso decir nada a Laura. Fue a jugar al fútbol como todos los sábados para quitarse la mufa. Mientras tomaba el vino con coca después del partido le comentó a Raúl su preocupación de no poder seguir trabajando de peón de albañil.
Le contó que ya estaba aprendiendo y que apenas tuviera las herramientas iba a empezar a hacer trabajos chicos solo. También le contó que desde hacia tres semanas que tenía una molestia en el hombro cuando hacía fuerza. Cre…

Fernando - 1ª parte

Apenas empezaba el año y ya tenia varias chupinas. para que iba a entrar a clases si nunca estudiaba porque sus viejos no tenian plata para los libros y los profes lo subestimaban por villero.
Sentado en la plaza veia como las sombras cambiaban de lugar y el mundo funcionaba: los autos pasaban apurados, los pajaritos cantaban y las viejas iban de compras a la verduleria.
El sol se reflejó en las mostacillas de ese monedero que llevaba la anciana en la mano, el mismo brillo de idea que se pudo ver en los ojos de Fernando. Esa mañana apenas habia tomado una taza de matecocido y un bollo de pan de ayer medio duro. El ruido en la panza lo decidió. Como quien no quiere la cosa se levantó del banco de la plaza y cruzó la calle sin mirar a los costados, pasó al lado de una señora mirando al costado con simulada indiferencia, respiró hondo para tomar coraje y de un tirón se apropió del monedero. Sin mirar atrás corrió varias cuadras hasta quedar sin aliento. En el escape apenas escucho de le…